¿Qué es el test de Apgar? ¿Qué me cuenta esta prue...

¿Qué es el test de Apgar? ¿Qué me cuenta esta prueba sobre mi bebé?

Recien nacido II

Ecografías, análisis de sangre, de orina, mediciones de tensión arterial, control de la glucosa, test del líquido amniótico (amnioscopia) y otro tipo de pruebas como el control de las contracciones uterinas (tocografía) forman parte del listado de exámenes que pueden realizarse durante el embarazo para controlar que todo va bien y que el bebé está creciendo con normalidad.

Una vez que ha llegado el momento del nacimiento, hay que determinar que el bebé está en perfecto estado realizándole directamente las pruebas a él. El primer análisis de su vida recibe el nombre del test de Apgar, una prueba desarrollada por la anestesista Virginia Apgar, del Hospital Infantil de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, hace más de 60 años, con la que medimos 5 parámetros: Apariencia, Pulso, Gesticulación, Actividad y Respiración.

¿Para qué sirve?

Este test lo realiza el especialista en Neonatología presente en el parto y se lleva a cabo para conocer el estado físico del recién nacido y descartar la necesidad de cuidados médicos o tratamientos de urgencia. Se realiza en dos fases. En el minuto 1, nada más nacer, para conocer cómo ha soportado el bebé el proceso del nacimiento y, posteriormente, en el minuto 5 tras el parto, con el fin de comprobar su adaptación a la vida extrauterina.

En ocasiones, cuando el estado físico del bebé es preocupante o en el caso de que los resultados del segundo análisis tengan una baja puntuación, es necesario repetirlo a los diez minutos del nacimiento. En este caso, los resultados de esta nueva prueba indican si el bebé precisa ayuda con la respiración o sufre problemas cardiovasculares, por ejemplo.

¿Cómo se realiza?

El neonatólogo presente en el parto analiza cinco aspectos del bebé:

– Apariencia: Color de piel o aspecto
– Pulso: Frecuencia cardiaca
– Gesticulación: Reflejos o irritabilidad
– Actividad: Tono muscular
– Respiración: Esfuerzo respiratorio y ritmo

¿Cuáles son los criterios de puntuación del test?

El esfuerzo respiratorio obtiene un 0 cuando el bebé no respira; una puntuación de 1 en el caso de que el recién nacido presente respiraciones irregulares, lentas o llanto débil, y se dan dos puntos al pequeño cuando su ritmo y esfuerzo son normales y el llanto es adecuado.

La calificación de la frecuencia cardiaca, que se examina con el estetoscopio, es de 0 puntos si el recién nacido no tiene pulso; de 1 punto si tiene menos de cien latidos por minuto, y de 2 puntos cuando el corazón del bebé late con normalidad, a más de cien latidos por minuto.

El tono muscular es preocupante cuando no hay movimiento y los músculos están flojos y flácidos, situación en la que se dará al niño una puntuación de 0 puntos. Si los brazos y las piernas están flexionados y tienen poco movimiento, se calificará con 1 punto el tono muscular y si hay movimiento activo y espontáneo, la puntuación será de 2.

La respuesta refleja a la estimulación, como por ejemplo, con un pequeño pinchazo o colocando un pequeño catéter en la nariz, se valora con 0 puntos si el recién nacido no reacciona; con 1 punto cuando hay un gesto facial leve o muecas discretas, y con un 2 en los casos en los que el bebé gesticula, tose, estornuda o llora ante la estimulación.

El color de la piel recibirá 0 puntos si es azulado, grisáceo o pálido por todo el cuerpo; 1 punto cuando el bebé tenga un tono rosado pero las manos y los pies estén azules, y 2 puntos cuando presenta un tono normal, rosado, por todo el cuerpo.

¿Cómo interpreto los resultados del test?

Valores normales, de 7 para arriba. Cuanto más elevada sea la suma total de las puntuaciones otorgadas en esos cinco aspectos, el recién nacido evolucionará mejor tras el nacimiento. Se considera un resultado normal las calificaciones de 7, 8 y 9, que significan que el niño está bien de salud. Pocos bebés consiguen un 10, puesto que la mayoría nace con las extremidades azuladas.

Puntuaciones por debajo de 7. Las calificaciones por debajo de 7 suponen que el bebé necesita algún tipo de intervención médica. La ayuda se volverá más urgente para que el bebé se adapte al nuevo entorno conforme menor sea la puntuación final. Ésta suele ser baja tras una cesárea o un parto complicado, cuando hay líquido en las vías respiratorias o en bebés prematuros. En estos casos, tu bebé puede necesitar ingresar en la Unidad de Neonatología del Hospital. El Neonatólogo te explicará en cada momento qué pasos se van a seguir para la mejor atención al bebé y que puedas pasar con él el mayor tiempo posible.

Servicio de Neonatología
Hospital La Milagrosa

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información Aquí. CERRAR