Práctica de ejercicio en climas calurosos

Práctica de ejercicio en climas calurosos

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El verano suele ser una época donde el buen clima, los días más largos, la disponibilidad de más tiempo libre, el aumento de producción de serotonina (neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo) y también, en algunos casos, el interés por la estética, suelen motivar a muchos a comenzar o retomar la práctica de actividades físicas y deportes.

Realizar ejercicio, lógicamente, adaptado a la condición física de cada usuario, siempre es algo positivo y que irá en pro de una mejor calidad de vida de quien lo practique. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta algunos datos fundamentales.

Los humanos somos seres homeotérmicos, lo cual quiere decir que la temperatura interna corporal se mantiene casi constante a lo largo de la vida. Aunque nuestra temperatura puede variar de un día para otro, también según la etapa del ciclo menstrual e incluso de una hora a la siguiente, estas fluctuaciones no suelen ser superiores a 1 grado. Solamente, la realización de ejercicios intensos prolongados, enfermedades o condiciones extremas de calor o frío hacen que las temperaturas corporales se desvíen fuera de su intervalo normal de variación (entre 36,1 y 37,2 grados).

Instaurado el mito de que entrenar en climas más exigentes mejora el desempeño del deportista, o ayuda a bajar de peso más rápido, al contrario de esto, el rendimiento es menor cuando el calor es extremo (durante el ejercicio en climas calurosos la piel y el músculo compiten por el riego sanguíneo; la piel para disipar el calor por mecanismos de convección, radiación, conducción y evaporación; y el musculo para producir el intercambio gaseoso debido al aumento de la demanda del mismo).

La temperatura corporal refleja la existencia de un cuidadoso equilibrio entre la producción y la pérdida de calor. Siempre que este equilibrio se altera, la temperatura de nuestro cuerpo cambia. Todos los tejidos metabólicamente activos producen calor que puede usarse para mantener la temperatura interna corporal, pero si la velocidad de producción de calor corporal supera a la disipación del mismo, nuestra temperatura interna se eleva y es ahí cuando aparecen los efectos adversos y manifestaciones clínicas de realizar deportes en climas muy calurosos.

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital La Milagrosa (Solcot)

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